Colombia | tasa esperada para la próxima decisión: 12.00%

Esperamos que el Banco de la República mantenga la tasa en 12.00% en las reuniones del 30 de septiembre y el 30 de octubre. Diciembre es la primera ventana que identificamos para reducirla en 25 puntos básicos, a 11.75%, siempre que los datos publicados durante el otoño muestren una desaceleración de la inflación básica y una estabilización de las expectativas. La pausa prevista para las próximas dos reuniones es, por tanto, una etapa de evaluación del endurecimiento ya realizado, no el anuncio de un ciclo inminente de recortes.

El obstáculo para recortar antes es la persistencia inflacionaria. La tasa subió 275 puntos básicos durante el primer semestre de 2026, pero el IPC anual alcanzó 6.24% en agosto, frente a una meta de 3.00%. En junio, la inflación sin alimentos ni regulados todavía se situaba en 6.00%; además, la encuesta de julio situaba las expectativas de inflación general en 6.60% para el cierre de 2026 y 5.00% para el cierre de 2027. Mantener la tasa permite evaluar si los aumentos ya aprobados empiezan a moderar los componentes persistentes de la inflación. Reducirla mientras éstos permanecen cerca de 6.00% exigiría una señal de desinflación que aún no observamos.

La actividad tampoco obliga a retirar la restricción. El PIB creció 3.5% anual en el segundo trimestre y el Banco identifica fortaleza del consumo privado, del gasto público y de la inversión en maquinaria y equipo. Esa combinación sostiene la demanda mientras los mayores costos laborales presionan los precios. La composición del crecimiento exige matices —el grupo de administración pública, educación y salud aportó 1.7 puntos porcentuales al avance trimestral—, pero no ofrece todavía evidencia de una desaceleración generalizada que justifique recortes preventivos.

El sesgo de riesgo de corto plazo es alcista, aun cuando nuestra trayectoria central contemple una reducción hacia diciembre. En julio, cuatro miembros votaron por mantener la tasa y tres por aumentarla 50 puntos básicos. La mayoría defendió esperar los efectos rezagados de los 275 puntos básicos de alzas y señaló que la apreciación del peso estaba moderando parte de las presiones inflacionarias. La minoría sostuvo que las expectativas elevadas habían limitado el aumento de la restricción real ex ante. Las próximas lecturas de inflación básica y expectativas decidirán cuál de esas interpretaciones gana fuerza. Si no comienzan a ceder, extenderíamos la pausa en 12.00% hasta el cierre del año; si vuelven a deteriorarse y el crecimiento conserva su dinamismo, habría que reconsiderar un alza antes que anticipar un recorte.

– Actinver Análisis.

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