Comercio exterior mantiene superávit impulsado por la tecnología
Economía
La balanza comercial de México acumuló un superávit de USD 9.3 mil millones entre enero y septiembre de 2026. Al interior, el saldo no petrolero alcanzó USD 34.9 mil millones, el mayor superávit para un periodo comparable desde que se tiene registro. Este desempeño estuvo apoyado por el fuerte crecimiento de las exportaciones de equipos eléctricos y electrónicos, impulsadas por la demanda estadounidense de infraestructura tecnológica vinculada con la inteligencia artificial.
El INEGI presentó los resultados oportunos de la Balanza Comercial de Mercancías de México correspondientes a septiembre. Durante el mes, las exportaciones crecieron 37.9% anual, mientras que las importaciones lo hicieron en 33.1%, con lo que arrojó un déficit comercial de USD -606 millones.
En el acumulado de enero a septiembre, el comercio no petrolero registró un superávit de USD 34.9 mil millones, que permitió compensar el déficit petrolero de USD -25.7 mil millones. Este desempeño ha estado respaldado por las exportaciones manufactureras no automotrices, que acumulan un crecimiento de 46.0% anual, frente al avance de apenas 1.3% de las automotrices.
Al interior de las exportaciones manufactureras, el mayor dinamismo se observó en los equipos eléctricos y electrónicos, cuyas ventas al exterior aumentaron 94.7% anual en septiembre. Este crecimiento ocurre en un contexto de elevada demanda estadounidense de equipos vinculados con la construcción de centros de datos y el desarrollo de infraestructura para inteligencia artificial, lo que ha favorecido la participación de México como proveedor de estos productos.
Por su parte, las importaciones aumentaron 33.1% anual en septiembre, impulsadas principalmente por los bienes intermedios (+38.8%), que representan cerca del 80% del total importado. Esta dinámica es consistente con la elevada utilización de insumos extranjeros en los procesos manufactureros de exportación.
Hacia adelante, esperamos que la demanda estadounidense de infraestructura tecnológica continúe impulsando las exportaciones manufactureras. Junto con el mayor dinamismo de algunos sectores industriales y la recuperación observada en la inversión fija, este desempeño seguiría apoyando la actividad económica.